Errores al Organizar una Despedida de Soltero o Soltera

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Errores al Organizar

Lo que suele salir mal en una despedida

Casi nunca falla la fiesta en sí. Lo que falla es lo que hay detrás: la cena para catorce personas que nadie reservó, el dinero que cada uno entrega en un momento distinto, la actividad que a media parte del grupo no le apetece nada. Son fallos pequeños, pero juntos hacen que quien organiza acabe la despedida agotado en lugar de pasarlo bien.

Llevamos organizando despedidas en Valencia desde 2001 y los tropiezos se repiten tanto que casi se pueden adivinar de antemano. Aquí tienes los más habituales y la forma más sencilla de esquivarlos.

Grupo de amigas brindando en una despedida
Errores al organizar una despedida

Dejarlo todo para el último momento

Hay fines de semana en los que Valencia se llena: Fallas, los puentes, los sábados de primavera y de principios de verano. Si esperáis a diez días de la fecha para buscar alojamiento y restaurante, lo normal es quedarse con lo que sobra, o con lo que cuesta más. Con las fiestas en barco pasa lo mismo, porque las plazas por salida son limitadas.

Lo ideal es cerrar la fecha con varias semanas de margen y reservar primero lo que más condiciona el plan: dónde dormís y dónde cenáis. El resto de actividades se encaja alrededor.

Hablar de dinero tarde o a medias

El segundo gran clásico. Se organiza todo con alegría y cuando llega el momento de pagar cada uno entiende una cosa distinta: quién paga la parte de la protagonista, qué incluye la cantidad, hasta cuándo hay que ingresarla. Si la persona que organiza acaba adelantando dinero de su bolsillo, la despedida le sale cara en todos los sentidos.

Funciona mejor decir desde el principio una cifra aproximada por persona, qué cubre y en qué fecha hay que pagarla. Si queréis hacerla con calma, en nuestro artículo sobre cuánto cuesta una despedida en Valencia repasamos las partidas que suelen sumar.

Montar un plan que solo gusta a la mitad

No todo el mundo quiere lo mismo: hay quien viene a bailar hasta las tantas y quien prefiere cenar bien y acostarse con tiempo. Si el programa gira solo alrededor de una de esas dos ideas, la otra mitad se aburre o directamente se descuelga.

Un buen truco es mezclar un plan más tranquilo, como una cena con espectáculo o una fiesta en barco, con algo más movido, como el karting o la noche de fiesta. Y preguntar antes, aunque sea en el grupo de WhatsApp, qué le apetece de verdad a la persona protagonista.

Meter demasiadas cosas en pocas horas

Por ilusión, muchas despedidas se programan al minuto: paintball por la mañana, comida rápida, barco por la tarde, cena, discoteca. Luego aparece el tráfico, alguien llega tarde, la comida se alarga y todo el calendario se desmorona.

Dejad huecos. Una actividad por franja es más que suficiente, y los traslados siempre llevan más tiempo del que parece. Si os interesa entender mejor la carga de trabajo de quien coordina todo esto, lo contamos en el trabajo del organizador de la despedida.

Olvidarse del alojamiento y de cómo se vuelve a casa

Cuando parte del grupo viene de fuera, el sitio donde dormís pasa a ser parte del plan. Si está lejos de donde salís de noche, acabaréis pagando taxis o perdiendo tiempo en traslados; si cada uno reserva por su cuenta en un sitio distinto, el grupo se dispersa justo cuando más hace falta estar juntos.

Pensad el alojamiento y la vuelta a casa a la vez. Tenéis una guía con criterios concretos en cómo elegir alojamiento para una despedida, y también opciones como un alojamiento económico cerca del puerto pensado para grupos.

Querer hacerlo todo uno solo

Quien organiza acaba siendo, a la vez, tesorero, agencia de viajes y servicio de atención al invitado. Repartir tareas con una o dos personas de confianza, o apoyarse en una empresa que ya conoce la ciudad, quita mucho peso.

Si prefieres que alguien lo coordine contigo, cuéntanos el número de personas, la fecha y el tipo de plan que buscáis y te orientamos sin compromiso. Puedes escribirnos por WhatsApp o desde el formulario de contacto, y te proponemos una despedida que encaje con vuestro grupo, sin cifras genéricas ni sorpresas de última hora.

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