Juegos para Beber en una Despedida de Soltero o Soltera

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Juegos para Despedidas

Juegos para beber que animan sin pasarse

Un juego bien elegido rompe el hielo entre personas que no se conocen, calienta una sobremesa y hace que la protagonista termine contando cosas que nadie sabía. Un juego mal elegido, o jugado en mal momento, acaba con alguien incómodo o con medio grupo en el sofá.

Hemos reunido los que mejor funcionan en despedidas, con las reglas explicadas en pocas palabras y unos cuantos consejos de sentido común para que la fiesta termine bien.

Grupo animado de fiesta en un barco en Valencia
Juegos para beber en una despedida

Antes de empezar: tres normas del grupo

La primera es que nadie está obligado a beber. Quien no quiere o no puede, juega con agua, un refresco o una infusión, y el juego no pierde nada. La segunda es que los retos no deben dejar a nadie en ridículo de verdad: una cosa es hacer reír y otra pasarse de la raya con alguien que no lo está pasando bien.

La tercera es de planificación: el alcohol y las actividades no se mezclan. Si el día incluye karting, paintball o una salida en barco, los juegos se dejan para después, y para la noche. Primero se hace lo que exige estar despejado.

Juegos de mesa para la cena

Yo nunca es el rey de las despedidas porque se adapta a cualquier grupo: alguien dice algo que nunca ha hecho y bebe quien sí lo ha hecho. Funciona de maravilla cuando preparáis frases pensadas para la protagonista, y mucho menos cuando alguien se pone a preguntar por cosas que de verdad hieren.

Quién es más probable que reparte las preguntas entre todos: «¿Quién es más probable que llegue tarde a su propia boda?». Se señala a la vez con el dedo y bebe quien reciba más votos. Es muy corto, no necesita nada y se puede jugar entre plato y plato.

Verdad o reto, en su versión suave, tiene una ventaja: cada uno elige cuánto se arriesga. Poned reglas antes de empezar, por ejemplo que nadie puede obligar a nadie a contactar con un ex ni a enseñar cosas del móvil, y funcionará.

Juegos con cartas o con vasos

El clásico rey de copas necesita una baraja y un vaso en el centro, y cada carta marca una norma distinta: una para beber, otra para elegir quién bebe, otra para inventar una regla nueva. Es sencillo, funciona con grupos grandes y nadie necesita aprender nada.

Para quien quiere algo más competitivo está el beer pong, que pide una mesa larga, vasos y algo de pulso. Mejor dejarlo para el alojamiento y no para el restaurante, y mejor aún si el grupo se divide en equipos y se juega por turnos rápidos.

Qué juegos van mejor según el sitio

En una cena de despedida lo mejor son juegos que se juegan sentados y no exigen montar nada: «yo nunca», «quién es más probable que» y poco más. Si hay espectáculo o animación, dejad los juegos largos para antes o después.

En un alojamiento con zona común, como un chalet para grupos cerca de la playa, tenéis margen para cartas, vasos y mesas largas. Y en una fiesta en barco la música y el movimiento ya ponen el ambiente: si hay juegos, que sean cortos y sentados, porque cubierta y movimiento no combinan con juegos complicados.

La versión sin alcohol

Todos estos juegos funcionan igual con retos en lugar de tragos: quien pierde cuenta una anécdota, canta un trozo de canción o baila diez segundos. Es una buena fórmula cuando hay invitados que no beben, embarazadas, conductores o simplemente gente que prefiere guardar fuerzas para la noche.

Si estáis montando una despedida en Valencia y queréis un plan que combine cena, barco y fiesta sin complicaros, cuéntanos cuántos sois y qué buscáis desde el formulario de contacto o por WhatsApp, y te proponemos un programa que deje sitio para estos juegos.

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